Puerto Rico aprueba traer tres barcazas para generar 200 MW de energía para reforzar el sistema eléctrico

En medio de una persistente crisis energética y con antecedentes de apagones recurrentes que han afectado a miles de residentes, el Negociado de Energía de Puerto Rico ha dado luz verde a un contrato para incorporar 200 megavatios (MW) adicionales de generación eléctrica mediante unidades flotantes (barcazas de generación) que se espera anclar en la Bahía de San Juan. Esta decisión se anunció el 4 de febrero de 2026 como parte de esfuerzos urgentes para estabilizar la red eléctrica insular.

Qué significa la aprobación

El contrato aprobado contempla la llegada de tres barcazas equipadas con maquinaria generadora de energía, que en conjunto aportarán 200 MW de capacidad continua al sistema eléctrico. Estas unidades sirven como generación temporal mientras se implementan medidas de largo plazo para modernizar y reforzar la infraestructura de generación en toda la isla.

Este paquete de generación con barcazas se suma a otros contratos previamente aprobados, que en total podrían alcanzar 800 MW para 2027, con la finalidad de reducir la frecuencia e impacto de los apagones y mejorar la redundancia del sistema eléctrico.

Objetivo de la medida

La decisión de recurrir a barcazas de generación obedece a la realidad de que la infraestructura energética de Puerto Rico ha enfrentado deficiencias significativas de capacidad y confiabilidad, en gran parte como secuela de décadas de falta de inversión y mantenimiento, agravadas por eventos climáticos extremos como el huracán María en 2017. El operador de la red —LUMA Energy— ha señalado que la insuficiente disponibilidad de generación ha provocado un mayor riesgo de interrupciones del servicio.

¿Cómo funcionan estas barcazas?

Las barcazas son embarcaciones diseñadas para operar como plantas de generación flotantes. Están equipadas con generadores —generalmente a gas natural o diésel— que pueden conectarse al sistema eléctrico mediante líneas de interconexión desde el agua hacia tierra firme. Al ser móviles, pueden instalarse con rapidez en puertos con acceso adecuado y comenzar a producir energía en periodos relativamente cortos, comparado con la construcción de plantas terrestres convencionales.

Según autoridades involucradas en las negociaciones, si la Junta de Supervisión Fiscal da su aprobación final, las barcazas podrían estar operativas en la Bahía de San Juan en un plazo aproximado de dos meses.

¿Qué sigue ahora?

El próximo paso es la revisión y aprobación por parte de la Unidad de Supervisión Fiscal (JSF) de Puerto Rico, un requisito para que el contrato pueda ejecutarse formalmente. Una vez concluido ese trámite y completadas las conexiones técnicas con la red de transmisión, las barcazas comenzarán a aportar energía, aliviando parcialmente el déficit de generación que enfrenta la isla.

Foto: Emre Bey de la empresa turca Karpowership. Foto: Marine Traffic

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